El mantenimiento de un software a medida incluye cuatro tipos de trabajo: correctivo (arreglar errores), adaptativo (ajustarse a cambios externos como normativas, APIs o navegadores), preventivo (actualizaciones de seguridad, backups, monitoreo) y evolutivo (nuevas funciones). Sin mantenimiento, un sistema se vuelve inseguro y frágil con el tiempo, aunque nadie lo toque.
Los cuatro tipos de mantenimiento
| Tipo | Qué incluye | Ejemplo |
|---|---|---|
| Correctivo | Resolver errores detectados | Un reporte que calcula mal un total |
| Adaptativo | Adaptarse a cambios externos | Cambio en un web service de ARCA o en la API de un marketplace |
| Preventivo | Seguridad, actualizaciones, backups, monitoreo | Actualizar librerías con vulnerabilidades |
| Evolutivo | Mejoras y nuevas funciones | Agregar un módulo de cobranzas |
Por qué no se puede evitar
Aunque el sistema no cambie, el mundo alrededor sí: se actualizan navegadores, sistemas operativos y librerías, cambian las APIs de terceros y las normativas. Un sistema sin mantenimiento funciona bien hasta el día en que deja de hacerlo, normalmente en el peor momento.
Modalidades habituales
- Abono mensual: incluye preventivo, correctivo y una bolsa de horas para cambios.
- Por demanda: se paga cada intervención; más barato si casi no hay cambios, más riesgoso.
- Mixto: abono básico para lo preventivo y horas adicionales para evolutivo.
Qué preguntar antes de contratar
- ¿Qué incluye exactamente el abono y qué no?
- ¿Cuál es el tiempo de respuesta ante un error crítico?
- ¿Quién tiene los backups y cada cuánto se prueban?
- ¿Cómo se cotizan los cambios?
- ¿Qué pasa si decido cambiar de proveedor?
Relacionado: checklist de seguridad en sistemas a medida.
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Preguntas frecuentes
¿Todo software a medida necesita mantenimiento?
¿El mantenimiento lo tiene que hacer el mismo proveedor que desarrolló?
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